Hay quienes miran con recelo la excelente situación por la que atraviesa la denominación de origen Rueda. Consideran que las cosas no pueden ir mejor para esta DO castellano leonesa, capaz de hacer frente a su desproporcionado crecimiento no sólo sin inmutarse, sino además comercializándolo todo. Desgraciadamente, la situación no es tan optimista como pueda parecer. Desde hace cuatro años la Guía Peñín de los vinos de España viene informando a sus lectores de la peligrosa situación por la que atraviesa esta DO tan internacional.
En el año 2000 la producción de Rueda ascendía a 30 millones de kilos de uva, mientras que en los últimos datos sobre su producción en 2011 presentados por el consejo regulador la cifra roza los 75 millones. Se ha pasado de producir algo más de 15 millones de botellas en el año 2000, a los casi 57 millones de unidades producidas en 2011, 42 millones de botellas más en once años. Lógicamente, los datos son igual de asombrosos si nos ceñimos a la superficie de viñedo, que ha visto cómo sus cerca de 6.000 hectáreas del año 2000 se han convertido en las 12.590 de 2011. Así pues, este año será necesario vender 57 millones de botellas, pero, ¿cómo se hace esto sin que afecte al precio final? Degradando el precio de la uva. El más afectado, el viticultor que ha visto cómo el precio de la uva ha ido cayendo desde más de un euro en 2007 a los escasos 0,40- 0,15€ por los que se ha vendido el pasado año. No es de extrañar que muchos viticultores se encuentren actualmente con el agua al cuello, siendo por tanto los pequeños productores los más afectados ante la incapacidad de rendir en precio/producción al mismo nivel al que lo hacen los más grandes. La trágica situación en la que se encuentra Rueda tenderá, por tanto, a favorecer la concentración del viñedo en grandes grupos, lo que finalmente repercutirá en el consumidor, que irá perdiendo la rica diversidad de estilos e interpretaciones de la variedad verdejo.
En los últimos años Rueda ha conseguido una homogeneización del vino blanco de verdejo basada en una buena elaboración y en una representación varietal fiel a su estilo. Esta homogeneización asegura una alta calidad de sus vinos en los rangos de precios por debajo de los 9 euros, lo que garantiza una rápida venta de sus productos en esta escala de precios. Si por el contrario quisiéramos buscar la singularidad de sus vinos deberíamos acudir a unos precios superiores y a zonas de producción particulares, como pueda ser la zona segoviana de Nieva.
Toda esta situación es la consecuencia del éxito que ha obtenido la variedad verdejo en los últimos años. En 2006 el precio del kilo de uva llegó a superar el euro, esta situación unida al éxito varietal, provocó que se cultivasen amplias extensiones de tierra con la variedad verdejo, llamando la atención de grandes grupos inversores. Es así como cada año entran en producción más y más hectáreas de viñedo, que ya han guardado sus primeros cinco años de crecimiento requeridos para poder utilizar su uva para la elaboración de vino, agravando el problema cada vez más y haciéndolo casi insostenible.
A pesar de todo, desde Rueda se esfuerzan por intentar frenar este trágico alud de éxito, muchas veces mirando hacia otro lado y sacando pecho de unas cifras que, vistas sin perspectiva, pueden parecer asombrosamente positivas, tal y como se desprende de titulares tan llamativos como “La DO Rueda cierra el año 2011 con un crecimiento del 13,44%”.
El futuro de esta DO, por desgracia, ya no está en sus manos, la concentración del viñedo hará el resto, haciendo los precios mucho más competitivos y, por tanto, borrando del mapa a los más pequeños, incapaces de hacer frente a una campaña de precios excesivamente ajustada, lo que convierte la situación de Rueda en un auténtico drama vinícola.
Puedes comentar este artículo también en 

C/ Arga 11, 28002, Madrid | Tlf: 914 119 464 | © Copyright 2011 Pi&Erre Comunicación Integral S.A.